Tu sí tienes quién te defienda

Seguramente alguna vez has sido atacado por alguien, criticado, difamado en público o en las redes sociales, quizás fuiste acusado injustamente en tu trabajo o entorno familiar. En ese momento te preguntaste: ahora que mi vida está en las manos de Dios ¿cómo debo reaccionar frente a esta situación?

Por otro lado, suele ser recurrente el sentimiento de indefensión que muchas personas sienten al haber atravesado dolorosas experiencias en el pasado. Este sentimiento puede sumergirnos en una angustiosa sensación porque creemos que nadie nos apoya, nadie nos defiende, nadie nos entiende; y nos vemos en esta vida completamente solos. Conforme pasa el tiempo y esta situación se mantiene más grande es la sensación de indefensión.

Pero ahora que confías en Dios, ese sentimiento no es tu verdadera realidad espiritual, por el contrario, tu Padre celestial está contigo para defenderte y cuidarte.

Hoy quiero darte una palabra de bendición que destruirá ese sentimiento de indefensión que muchas personas tienen. Tu Padre celestial pelea por ti y te cuidará siempre, pero es importante que tengas fe en ello y le permitas actuar.

Lo primero que tengo para decirte es: “Ten fe en que Dios cuida de ti”.

Leamos juntos estos pasajes de las Escrituras:

31 ¿Qué diremos frente a esto? Si Dios está de nuestra parte, ¿quién puede estar en contra nuestra? Romanos 8:31 NVI

6 Así que podemos decir con toda confianza: «El Señor es quien me ayuda; no temeré. ¿Qué me puede hacer un simple mortal? Hebreos 13:6 NVI

21 »Los ojos de Dios ven los caminos del hombre; Él vigila cada uno de sus pasos. Job 34:21 (NVI)

7 Depositen en Él toda ansiedad, porque Él cuida de ustedes. 1 Pedro 5:7 (NVI) No debes olvidar este principio: “según tu fe te será hecho”. Debes activar tu fe en que Dios te defiende, Él cuida de ti y esto es una realidad espiritual irrefutable en tu vida porque Dios lo promete en su palabra. Activa tu fe en la protección de Dios.

Otro aspecto que debes conocer es que Él te cuidará de tres situaciones:

a. De personas que desean tu mal.

b. De las artimañas de Satanás.

c. De ti mismo. Podemos llegar a ser nuestro peor enemigo si no nos enfocamos bien.

¿Qué hago cuando alguien me ataca?

Activa tu fe en el cuidado de Dios, que Él no fallará. Pero la pregunta es ¿qué hago si alguien me difama o me ataca? ¿Cómo reacciono a esto? Tienes que saber que tu fe te dará una conducta que mantendrá activa esa protección de Dios. Es decir, que si crees realmente que Dios te defiende entonces no te defenderás en tus propias fuerzas. Pero si no crees que Dios pueda defenderte, terminarás reaccionando mal frente a tus agresores.

Considera estas enseñanzas:

  1. Hay demasiadas personas a las que no les voy a agradar jamás:

Hay gente que me dice: “Pastor yo soy una buena persona, ¿ por qué puede haber gente que no me quiera? Yo le respondo: “No lo tomes personal, siempre habrá gente que no te quiera”. Todos debemos aceptar esta realidad: habrá un porcentaje de personas a la que no le caerás bien, y no se puede hacer nada con eso más que aceptarlo. Toma como ejemplo a Jesús, quien dedicó su vida a hacer el bien, enseñó la forma correcta de vivir e hizo milagros por las personas. Sin embargo, cuando llegó el momento de elegir entre un bandolero y Jesús, la multitud eligió a Barrabás:

20 Pero los jefes de los sacerdotes y los ancianos persuadieron a la multitud a que le pidiera a Pilato soltar a Barrabás y ejecutar a Jesús. 21 —¿A cuál de los dos quieren que les suelte? —preguntó el gobernador. —A Barrabás. Mateo 27:20-21 NVI

El Señor Jesús jamás se quejó por eso, ni se defendió. Ése debe ser nuestro ejemplo. El mismo Señor Jesús aceptó que mucha gente lo rechazaba y no tuvo conflicto por ello.

2. Defenderme habla más de mí, que de mi agresor.

Cuando alguien está muy desesperado por defenderse, en realidad está demostrando que no tolera el rechazo, que siente que no hay alguien que lo defienda y en definitiva muestra cuán hondas son sus heridas y refleja la falta de sanidad en su corazón.

Debes tener en cuenta:

  1. Cuando te defiendes alocadamente.

le estás mostrando a tus enemigos dónde te duele más, y créeme que lo usarán contra ti.

2) Cuando tu defensa es brutal, serás propenso a caer en una trampa.

Si tu enemigo sabe que reaccionas mal, siempre buscará desequilibrarte. Una vez leí: “En mi indefensión, radica mi fortaleza, y mi fortaleza es Cristo”.

3. Defenderme gasta muchas de mis energías.

Si pretendes avanzar, tu deber es invertir todas tus energías en tus proyectos. Pero si de repente necesitas comenzar a defenderte porque alguien publicó algo sobre tí, alguien habla mal de ti, o porque te critican; entonces te desenfocas de tu crecimiento y comienzas a desviar tus energías en una defensa innecesaria. Créeme que eso es un  verdadero estancamiento. No te olvides que Dios te llamó para avanzar, para crecer. Lamentablemente muchos hijos de Dios están demasiado preocupados en lo que las personas dicen de ellos y no en lo que Dios espera de ellos. No te desenfoques, prosigue a la meta, invierte tus energías en los propósitos a los cuales fuiste llamado, concéntrate en tu Dios y no en tus enemigos.

Recuerda el Salmo 23, tu Dios te está preparando un banquete mientras el diablo se muere de ganas por distraerte: 4 Aun si voy por valles tenebrosos, no temo peligro alguno porque tú estás a mi lado; tu vara de pastor me reconforta. 5 Dispones ante mí un banquete en presencia de mis enemigos. Has ungido con perfume mi cabeza; has llenado mi copa a rebosar. Salmo 23:4-5 NVI

4. Dios promete defenderme siempre.

En esas circunstancias se nos pasa por alto cuánto Dios nos ama y cuánto Dios nos cuida. Tenemos la sensación de que estamos solos en este mundo y que nadie vela por nosotros, pero esa no es la realidad. Dios cuida de su Iglesia. Dios cuida de sus hijos y cuando te ataquen y hablan mal de ti, Dios saldrá a defenderte.

En un momento Moisés fue criticado por sus propios hermanos, pero dice la biblia que mientras ellos murmuraban Dios los escuchaba. Leamos juntos este pasaje: 1 Moisés había tomado por esposa a una egipcia,[a] así que Miriam y Aarón empezaron a murmurar contra él por causa de ella. 2 Decían: «¿Acaso no ha hablado el Señor con otro que no sea Moisés? ¿No nos ha hablado también a nosotros?» Y el Señor oyó sus murmuraciones. 3 A propósito, Moisés era muy humilde, más humilde que cualquier otro sobre la tierra. 4 De pronto el Señor les dijo a Moisés, Aarón y Miriam: «Salgan los tres de la Tienda de reunión». Y los tres salieron. 5 Entonces el Señor descendió en una columna de nube y se detuvo a la entrada de la Tienda. Llamó a Aarón y a Miriam y, cuando ambos se acercaron, 6 el Señor les dijo: «Escuchen lo que voy a decirles:

»Cuando un profeta del Señor se levanta entre ustedes, yo le hablo en visiones y me revelo a él en sueños. 7 Pero esto no ocurre así con mi siervo Moisés, porque en toda mi casa él es mi hombre de confianza. 8 Con él hablo cara a cara, claramente y sin enigmas. Él contempla la imagen del Señor. ¿Cómo se atreven a murmurar contra mi siervo Moisés?» 9 Entonces la ira del Señor se encendió contra ellos, y el Señor se marchó. 10 Tan pronto como la nube se apartó de la Tienda, a Miriam se le puso la piel blanca como la nieve. Cuando Aarón se volvió hacia ella, vio que tenía una enfermedad infecciosa. 11 Entonces le dijo a Moisés: «Te suplico, mi señor, que no nos tomes en cuenta este pecado que hemos cometido tan neciamente. Números12:1-11 NVI

Los oídos del Señor están atentos, jamás dudes de esto. Nada pasa desapercibido para Dios. Si alguna persona planifica el mal contra tí, El Señor lo reprenderá. Eres hijo de Dios, así que confía en el cuidado de tu Padre Celestial.

Conclusión:

Recuerda que no debes caer en la trampa de defenderte en tus propias fuerzas, sino confía en el cuidado de Dios. No reacciones indebidamente porque Él te respaldará. Declaro en el nombre de Jesús que sobre tu vida ningún arma forjada en tu contra prosperará sino que Dios te guardará de toda persona que procure tu mal.

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