Entrenamiento Financiero IV


Parte IV

Hemos aprendido muchos conceptos en esta serie. Entre ellos que Mamón es una potestad del reino de las tinieblas y que maneja las finanzas de este mundo. También hemos aprendido que el dinero no es bueno ni malo sino que es neutro y que si está en las manos de los hijos de Dios entonces sucederán buenas cosas con ese dinero. Otro aspecto importante es que Dios quiere prosperar a sus hijos y una de las leyes más poderosas en el Reino de Dios es la ley de la siembra y la cosecha. Hoy quisiéramos terminar esta serie enseñando acerca del señorío de Dios en nuestra vida financiera. Lucas 16:13 dice: 13 »Ningún sirviente puede servir a dos patrones.

Menospreciará a uno y amará al otro, o querrá mucho a uno y despreciará al otro. Ustedes no pueden servir a la vez a Dios y a las riquezas».

No se puede servir a dos patrones:

Ya hemos enseñado que Mamón es un espíritu inmundo y es sorprendente que el mismo Señor Jesús ponga a esta entidad al mismo nivel de influencia que tiene Dios sobre la vida de un cristiano, a tal punto que tiene que darle a elegir a la iglesia diciendo estas palabras: no se puede servir a dos señores porque amarás a uno y menospreciarás al otro.

Tomemos algunos consejos prácticos:

  1. Nunca aborrezcas a Dios sino a Mamón:

Aunque esto parece muy obvio, la verdad es que he visto muchas veces hijos de Dios que aborrecen a su Padre en cuanto a finanzas se refiere. ¿Cómo puede ser esto? Se da esta situación cuando un hijo de Dios se molesta con Él porque no es prosperado o cuando un negocio no sale como se esperaba. También en personas que se frustraron porque diezmaron y no vieron resultados rápidamente. Esto significa que esa decepción o ese enojo interno los lleva a apropiarse de una actitud de menosprecio hacia el Señor por la falta de respuestas y deciden como dice la palabra “menospreciar a uno” y optar por confiar más en las fuerzas propias para adquirir el dinero necesario revelando que en realidad su vida aún le sirve a Mamón. Nadie que le sirva a Dios va a reclamarle o a molestarse con Él porque aún no llega la prosperidad que desea. Nuestro desafío no es sólo servir a Dios, sino que por servirlo, aborreceremos a Mamón. No admiremos a Mamón, ni nos enojemos con Dios por las deficiencias en nuestra vida financiera. Tu prosperidad está en camino. Aprovechemos a alinear nuestro corazón a los principios que Jesús enseñó.

  • Vence la tentación:

Antes de comenzar su ministerio el Señor Jesús fue llevado por el Espíritu Santo al desierto. Es ahí donde derribó las tentaciones más grandes que un hombre puede tener, pero la última tentación fue la más difícil, fue donde Satanás lo lleva al lugar más alto y le ofrece todos los reinos y su gloria y frente a esto la respuesta de Jesús nos revela que la intención de Satanás en realidad era que Jesús sirviera a Mamón, pues Jesús dice: “Adora al Señor tu Dios y sírvele solamente a él” luego Satanás se fue y no volvió más. Si Satanás intentó tentar al mismo Señor Jesús con riquezas, con dinero y gloria ¿cómo pensamos que no intentaría tentarnos a nosotros? Debemos asumir que seremos tentados y tendremos que aprender a resistir y a servir a un solo Señor. Mateo 4:8-11 dice: “8 De nuevo lo tentó el diablo, llevándolo a una montaña muy alta, y le mostró todos los reinos del mundo y su esplendor. 9 —Todo esto te daré si te postras y me adoras. 10 —¡Vete, Satanás! —le dijo Jesús—. Porque escrito está: “Adora al Señor tu Dios y sírvele solamente a él”.

3. Diferencia la voz de Dios de la voz de Mamón:

4. Dios es el dueño de la plata y el oro, dueño real de la tierra y todo lo demás:

“Mía es la plata, y mío es el oro —afirma el Señor Todopoderoso—. Hageo 2:8 (NVI). “1 Del Señor es la tierra y todo cuanto hay en ella, el mundo y cuantos lo habitan; 2 porque él la afirmó sobre los mares, la estableció sobre los ríos. Salmo 24:1-2 (NVI).

La verdad es que Mamón opera como un revendedor que compra en un lugar y vende usureramente más caro en otro lugar. Satanás no es dueño directo, el dueño de todo es tu Padre Celestial. Dios es dueño de la plata y el oro. Sin embargo Apocalípsis nos advierte que mientras la gente de este mundo siga amando el dinero y permitiendo que Mamón reine en sus vidas, este sistema no dejará de crecer hasta manifestarse en su máxima expresión a través del anticristo: 16 Además logró que a todos, grandes y pequeños, ricos y pobres, libres y esclavos, se les pusiera una marca en la mano derecha o en la frente, 17 de modo que nadie pudiera comprar ni vender, a menos que llevara la marca, que es el nombre de la bestia o el número de ese nombre.  Apocalipsis 13:16-17 (NVI)

Lo que el apóstol Juan vió en esta imagen es el espíritu de Mamón gobernando en la tierra y persiguiendo a la Iglesia. La verdad es que una de las tentaciones más grande para la humanidad es el dinero. Amarlo y codiciarlo solamente hacen más fuerte a Satanás.

Tu Padre celestial es dueño de todo, jamás te faltará nada. Solamente mantente creyendo por tu prosperidad sobrenatural.

Conclusión:

Estamos llamados a vencer la tentación de las riquezas injustas, es decir, debemos vencer la tentación de tener dinero según el sistema de Mamón. Jesús venció para mostrarnos un camino a seguir. Asegura tu corazón en el sistema financiero del Reino de Dios rindiéndote al Señorío de Cristo en tu vida financiera y aborreciendo al sistema de Mamón.

Proclama: ¡Solamente al Señor Jesucristo serviré!

Oremos juntos…

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