Entrenamiento Financiero II

Parte II

Me propongo en ésta serie de entrenamiento espiritual financiero compartir al menos tres enseñanzas profundas para crecer en éste ámbito. En primer lugar, un hijo de Dios debe asegurarse el poder desarrollar su vida financiera según el sistema del Reino y no de Mamón. En segundo lugar, qué puedas descubrir los diversos motivos por los cuáles Dios anhela prosperarte. Y en tercer lugar, que puedas comprender que esa prosperidad divina puede ser sostenida en el tiempo y alcanzar otros niveles con la ley de la siembra y la cosecha.

La semana anterior explicamos los dos sistemas espirituales, con sus características y principios en los que se mueven las finanzas del mundo entero, según la biblia. Hemos elegido el sistema de Dios conscientemente y hemos consagrado nuestras finanzas a Él. Según los términos que usamos en los “talleres de sanidad” diríamos que le abrimos la puerta a Jesús de nuestra vida financiera y echamos a patadas a Mamón de esa área de nuestra vida.

Ahora el desafío es poder confiar en Dios, al fin y al cabo es la fuente genuina de finanzas en nuestra vida, son sus principios los que nos van a prosperar y es la voluntad de Dios que sus hijos vivan bien. La clave es lograr confiar ciegamente en que Dios es nuestro proveedor.

Hay muchas razones por las cuales Dios te quiere bien próspero:

¿Si busco el Reino de Dios primeramente, para qué Dios me va a enriquecer? ¿Cuál es el fin o el propósito de una vida próspera? 11 Ustedes serán enriquecidos en todo sentido para que en toda ocasión puedan ser generosos, y para que por medio de nosotros la generosidad de ustedes resulte en acciones de gracias a Dios. 2 Corintios 9:11 NVI

Existen muchas razones celestiales por las cuales Dios quiere una Iglesia próspera, por eso es correcto desear la prosperidad. Es importante entender cuáles son esas razones por las que el Señor se alegra con tu crecimiento financiero. Verás que Él desea que estés bien en esa área, así que pasamos a detallar alguna de las razones más importantes que figuran en la Biblia por las cuales Él quiere tu prosperidad. En la medida que crezca en ti este entendimiento, serás como un imán para las finanzas.

Algunas de las razones por las que Dios quiere prosperarte:

1. Simplemente porque te ama y vales mucho para El:

25 »Por eso les digo: No se preocupen por su vida, qué comerán o beberán; ni por su cuerpo, cómo se vestirán. ¿No tiene la vida más valor que la comida, y el cuerpo más que la ropa? 26 Fíjense en las aves del cielo: no siembran ni cosechan ni almacenan en graneros; sin embargo, el Padre celestial las alimenta. ¿No valen ustedes mucho más que ellas? Mateo 6:25-26 (NVI)

Esta promesa no es para todo el mundo, pero ahora que renunciaste a Mamón y estás en el sistema financiero de Dios, entonces tu padre celestial puede cuidar de ti y la primera razón por la cual te va a prosperar es simplemente porque te ama y valora mucho tu vida.

2. Para que seas de buen testimonio en la sociedad:

➤ 25 —Entonces denle al césar lo que es del césar, y a Dios lo que es de Dios. Lucas 20:25 (NVI). Es muy importante que no debamos nada a nadie. Imagínate qué clase de testimonio da al mundo una persona que no paga sus impuestos, que no valoriza la nación en la que vive o que no paga los servicios y que tiene deudas acumuladas. No sería un testimonio muy agradable ¿no lo crees? ¿Cómo podríamos ser de influencia en nuestro país? Hay una orden de Dios de pagar todo lo que uno deba, así sean impuestos al César o así sea un compromiso que uno asume con Dios. No debas impuestos de nada, esa es la voluntad de Dios.

3. Para que jamás vivas endeudado o afligido por lo que hay que pagar:

6 El Señor tu Dios te bendecirá, como lo ha prometido, y tú podrás darles prestado a muchas naciones, pero no tendrás que pedir prestado de ninguna. Dominarás a muchas naciones, pero ninguna te dominará a ti. Deuteronomio 15:6 (NVI)

Comienza a creer que la prosperidad que Dios tiene para ti es para que prestes y no para que tomes préstamos. No estamos en desacuerdo con todos los préstamos, hay empresas que toman préstamos y con eso van a multiplicar sus ingresos; también hay personas que toman préstamos para comprar su casa y con eso dejarán de pagar alquiler. Pero hay personas que se endeudan por cosas que no valen la pena y les genera una presión a su economía que no la pueden sostener. Aquí es donde la buena administración financiera hace la diferencia. Lo contrario del endeudamiento es el ahorro y la capitalización (en eso se mide tu crecimiento) y esto es el diseño de Dios para tu vida. Tienes que tener sabiduría para tomar préstamos y tienes que considerar que una de las razones por las cuales Dios te quiere prosperar es para que ahorres, para que seas el que presta y no el que toma prestado.

4. Para que compres buenas cosas para tus hijos:

Leamos estos dos pasajes:

8 El que no provee para los suyos, y sobre todo para los de su propia casa, ha negado la fe y es peor que un incrédulo. 1 Timoteo 5:8 (NVI) 11 Pues si ustedes, aun siendo malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¡cuánto más su Padre que está en el cielo dará cosas buenas a los que le pidan! Mateo 7:11 (NVI).

Analicemos estos pasajes.

El primero enseña que el que no provee para los suyos es peor que un hombre que no tiene fe y el segundo pasaje muestra que hasta esas personas que no tienen fe son buenas con sus hijos. Una de las razones por las cuales Dios nos quiere prosperar es para que seamos generosos con nuestra familia y nunca nos falte nada. Al fin y al cabo, el dinero puesto en manos de gente buena, hará buenas cosas. En el concepto Bíblico se espera que un padre desee dar buenas cosas a sus hijos. Este es el momento de considerar lo que debemos hacer por nuestros hijos, la herencia y bienes que proyectamos dejarles, como así también la fuente de ingresos financieros y el legado espiritual. Pero quisiera hacer énfasis en la educación: ¿Estás dando una buena educación?, piensa en eso que tus hijos pueden alcanzar en cuatro años, porque hoy es el momento de comenzar a construirlo. Si quieres un hijo músico, o que domine otros idiomas o que sea un deportista ahora debes comenzar. Si anhelas que en cuatro años tu hijo sea un líder lleno del Espíritu Santo, invierte tu tiempo y dinero en que asista a las actividades para su edad en la Iglesia.

Pregunta ¿gastas más en ropa, cine, juguetes, comidas afuera, o salidas con amigos, etc. que en su educación? Si así es: ¿Para qué Dios te va a prosperar entonces?, siempre me pregunto a mí mismo, ¿Estoy dando buenas cosas a mis hijos? ¿Qué me dices tú?

5. Para que se predique la Palabra del Señor en el mundo entero:

➤ Romanos 10:14-15 (NVI)

14 Ahora bien, ¿cómo invocarán a aquel en quien no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán si no hay quien les predique? 15 ¿Y quién predicará sin ser enviado? Así está escrito: « ¡Qué hermoso es recibir al mensajero que trae buenas nuevas!»

Antes de ascender el mismo señor Jesús mandó a la Iglesia por todo el mundo y llevar el evangelio. La verdad es que no todos pueden ir físicamente, no todos pueden predicar en las redes sociales, en televisión, en radios, en conferencias o campañas; pero sí pueden ser parte apoyando financieramente en este mandato. Es nuestra misión y plan de Dios que el evangelio sea escuchado en el mundo entero a través de los medios disponibles, abriendo iglesias en otros lugares en donde hace mucha falta la palabra de Dios. Una de las razones por las que Dios te quiere prosperar es para que puedas financiar el Reino de Dios y el mismo crezca en el mundo entero. Cada Iglesia tiene una asignación revelada por Dios. Algunas iglesias predicarán la palabra en lugares en las que otras no llegarán. Existe una agenda espiritual que no se detiene y en esa agenda ya Dios dispuso las personas y las naciones que recibirán el mensaje de salvación por nuestra mano. Todos los costos que esto tenga Dios lo suplirá abundantemente en las personas que le digan al Señor: “yo quiero impulsar el avance del evangelio”. Sí esa persona eres tú, serás muy próspero.

6. Para tener oportunidad de suplir la necesidad de un siervo del Señor que esté en plena misión:

Desde el primer momento Dios dijo a los sacerdotes que no trabajaran sino que se dedicaran a su obra. Dios creó una necesidad financiera en ellos y así también Dios prosperó al pueblo con abundancia para que sus ofrendas sostuvieran con excelencia a los sacerdotes del Antiguo Testamento. Luego este modelo se replica en el Nuevo Testamento en donde Dios crea necesidades en los apóstoles para que el pueblo las supla. El apóstol Pablo dice; “no pondrás bozal al buey que está trillando”, 1 Timoteo 5:16-17. ¿Por qué Dios no da directamente y sobrenaturalmente a los siervos de Dios? ¿Por qué no aparece el dinero en las cuentas de los que predican la palabra? La razón es porque en el diseño de Dios si los cuervos traen la comida directamente a los siervos del altísimo, el pueblo sufre escasez y no vive la abundancia.

La Biblia nos cuenta sobre el profeta Elías: él estaba escapando del Reino de Israel por causa de cumplir con el mandato de Dios. El mismo Señor lo esconde en un lugar y Elías pasa a estar muy cómodo en el arroyo. Todos los días los cuervos le traían el alimento y él no tenía que moverse para nada. Por otro lado existía una viuda y su hijo a punto de morir clamando a Dios por un milagro. Dios le corta el suministro de agua y alimentos a Elías y le dice: 9 «Ve ahora a Sarepta de Sidón, y permanece allí. A una viuda de ese lugar le he ordenado darte de comer». 1 Reyes 17:9 NVI.

Dios creó una necesidad en Elías para que esa viuda tenga la oportunidad de suplirla y ser bendecida. Por recibir a ese siervo de Dios, ella y su hijo nunca tuvieron necesidad. Dios te quiere prosperar para suplir a la gente que lleva el evangelio. Cuando veas una necesidad en un siervo de Dios que está en una misión, sabrás que es una oportunidad para ti porque muchas veces Dios crea estas necesidades para que tengas la oportunidad de suplir y eso te conecta y te hace crecer.

Conclusión:

Dios te quiere prosperar porque te ama y quiere que seas de buen testimonio en este mundo. Es su diseño que seas feliz y des buenas cosas a tus hijos, para que a través tuyo se extienda el Reino en la tierra, y bendigas a sus siervos. Celebra tu prosperidad, créela porque según lo creas te será hecho. Cuando entiendes que Dios sí quiere prosperarte entonces vas a orar de otra manera. ¡Declaro que la prosperidad está viniendo a tu vida!

OREMOS JUNTOS…

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