Alcanzando mi Propósito II

Es de esperar que muchas personas que son fieles creyentes no vean el propósito de su vida tan claro como el apóstol Pablo y lo que es más, muchos de ellos sienten un gran vacío pensando que sus vidas no tienen sentido por causa de los problemas que están pasando.

Para todas aquellas personas a quienes nos les fue revelado su propósito con tanta premura y que se sienten sin rumbo en la vida tenemos una palabra de parte de Dios que te dará aliento: toda persona que respira tiene un propósito, un destino divino al cual puede apelar.

Quizás te sirva la metáfora del camino, es decir, ver el propósito de tu vida como un camino o una ruta que tiene un sentido y se dirige a un lugar, pero tu destino divino no es llegar a un lugar específico por ese camino, sino transitar ese camino mientras vivas, así es, transitarlo, no quedarse detenido, o al costado del camino, sino transitandolo a la máxima velocidad que puedas sostener. No te sirve corretear con todo y luego detenerse por fatiga o por lesiones, sino sostenerte en movimiento, avanzando.

Uno de los ejemplos más maravillosos de la Biblia los encontramos en la vida de José, el hijo de Jacob a quien sus hermanos lo vendieron como esclavo. Si nunca leíste esta historia, es ahora un buen momento para que la leas completamente. Nosotros queremos citar el último diálogo de José y sus hermanos después de que este se reencontrara con ellos y los perdonara y después de que muriera su padre Jacob. Vamos a leer juntos:

15 Al reflexionar sobre la muerte de su padre, los hermanos de José concluyeron: «Tal vez José nos guarde rencor, y ahora quiera vengarse de todo el mal que le hicimos». 16 Por eso le mandaron a decir: «Antes de morir tu padre, dejó estas instrucciones: 17 “Díganle a José que perdone, por favor, la terrible maldad que sus hermanos cometieron contra él”. Así que, por favor, perdona la maldad de los siervos del Dios de tu padre».

Cuando José escuchó estas palabras, se echó a llorar. 18 Luego sus hermanos se presentaron ante José, se inclinaron delante de él y le dijeron: —Aquí nos tienes; somos tus esclavos. 19 —No tengan miedo —les contestó José—. ¿Puedo acaso tomar el lugar de Dios? 20 Es verdad que ustedes pensaron hacerme mal, pero Dios transformó ese mal en bien para lograr lo que hoy estamos viendo: salvar la vida de mucha gente. 21 Así que, ¡no tengan miedo! Yo cuidaré de ustedes y de sus hijos.

Y así, con el corazón en la mano, José los reconfortó. Génisis 50 NVI

Como podemos conocer por la palabra de Dios, José fue esclavizado una gran parte de su vida, por causa de sus hermanos y seguramente en esos momentos dolorosos se preguntó, ¿cuál es el propósito de esto?, algo que a simple vista sería difícil de descubrir.

No fue el propósito de Dios que sus hermanos lo vendieran sus hermanos, sino que sea gobernador de Egipto.

Y aunque le sucedió las peores cosas posibles, sin embargo, buscó en medio de su dificultad la bendición del Todopoderoso y como todo el que busca encuentra, entonces Dios lo arrancó del terreno difícil y lo comenzó a trasladar a esa ruta que fue su propósito. Porque Dios transforma toda situación difícil en bendición de acuerdo a su propósito.

28 Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados. Romanos 8:28

Quizás estás atravesando un momento de tu vida en el que no puedes ver tu propósito, entonces esta es la palabra para ti: Confía en el Señor, tienen un propósito en el cual te sentirás a pleno, comienza a clamar para que te sea revelado y pronto tu futuro girará como el de José y sabrás que Dios todo lo cambia para que alcances ese plan divino. Mientras tanto, mantén la actitud correcta y no te  desesperes.

5 ACTITUDES QUE ME CONECTAN A LA VOLUNTAD DE DIOS :

“No te apresures a salir de su presencia, ni en cosa mala persistas, porque él hará todo lo que quiere”. Eclesiastés 8:3

1-NO TE APURES:

El impulsivo pierde porque no toma recaudos, no piensa, no considera, no analiza, no acepta consejos.

Ser proactivo no quiere decir ser impulsivo, quiere decir ser dinámico pero oportuno.

Dios de todas formas lo hará como quiere. 

2-NO TE DUERMAS: No pienses que porque Dios tiene el control y la soberanía de tus asuntos, no hay que hacer nada. Dios no apoya a los dormilones y perezosos.

3-NO TE ENOJES: En vano es que grites, insultes, critiques y reclames. La obra es de Dios, él sólo toma en cuenta tus sugerencias, pero de él depende el éxito o fracaso de tus planes.

Lo primero (ÉXITO)  viene por promesa y herencia, lo segundo (FRACASO) como disciplina o escuela de vida.

4-NO TE QUEDES: La velocidad de los planes de Dios es distinta a la velocidad de nuestros propios planes. Y debemos entrar en esa velocidad. No significa más rápido, por eso no te apures, tampoco te duermas, simplemente “no pares”, no te estanques, no te quedes.  Dios no duerme (Salmo 121:3), no se detiene, siempre está trabajando (Juan 5:17). Él no descansará hasta hacer su voluntad en tu vida. Por eso, entrá en la velocidad del reino de Dios, donde los sucesos se van dando a su debido tiempo (Salmo 1:3)

El propósito original de Dios en tu vida es que avances, que adelantes, que estés al frente.   Si el año pasado orabas diez minutos por semana, que este año sea una hora por semana, si el mes pasado, no servías al Señor, este mes comenzá a servir al Señor, si la semana pasada no habías arreglado tu casa, que esta semana comiences a arreglarla. Si hasta antes de ayer no tenías orden en tu vida, que hoy comiences a ordenar tu vida. Todo esto significa avance, progreso, crecimiento. Ese es el propósito de Dios.  Dios lo hará de todas formas, el cumplirá su propósito en tu vida dice la Biblia, pero lo hará antes y mejor si lo acompañas en la tarea; mejorando lo que tengas que mejorar y avanzando.

¡¡Adelante y progresa, no te quedes!! 

5-NO TE RINDAS: Dios lo hará a su debido tiempo.  Aunque tardare llegará dice la Biblia. En el proceso hasta que Dios cumpla con su voluntad en nosotros, puede venir la impaciencia, el estrés, la duda, el temor, la incertidumbre hasta llegar a la resignación. Es ahí donde comenzamos a decir…”quizás Dios no quiere”  ”no es su voluntad”, y caemos en el desánimo y no continuamos. Nuestras fuerzas se debilitan, nuestra confianza decae y caemos rendidos.

La Biblia habla de un factor de la naturaleza que siempre llega a tiempo “la lluvia” y menciona la temprana y la tardía.

Dios tiene otra estrategia para el momento de la renuncia: Levantarse y seguir.

CONCLUSIÓN:

Que la vida te encuentre en este punto,  con tu propósito y misión en claro.  Que puedas comenzar a desarrollarte en este propósito, para esto, es necesario tener la mejor actitud.  Ser pacientes, mansos, activos, veloces y persistentes; esto te acercará directamente a lo que Dios preparó para vos.

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2 Respuestas

  1. Muy buena palabra !!

  2. dice:

    Espectacular!